11 de julio de 2019

LIMA, PERÚ.- Los miembros de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP) reafirmaron el carácter del ahorro pensional como un proyecto de largo plazo e instaron a los encargados de políticas públicas de sus respectivos países a promover que todos los procesos de cambio aseguren como único objetivo la mejora sostenible de las pensiones.

Durante una reunión en Lima, los miembros del organismo manifestaron su preocupación por las decisiones de algunos países. “Nos preocupa que, en ocasiones, los sistemas previsionales se transformen en un campo propicio para el populismo, cuyas consecuencias las verán las generaciones futuras, cuando ya no estén aquellos que obtuvieron el rédito de la medida, ni los responsables de su adopción”, afirmaron en la declaración oficial del encuentro.

Informaron que los trabajadores de los países miembros de la FIAP, son dueños de fondos equivalentes a US$570 mil millones, en donde en los sistemas más maduros hasta un 70% corresponde a la rentabilidad de la inversión. También existen 110 millones de afiliados, que son futuros jubilados pensionistas.

Precisaron que el ahorro del sistema se inicia con el primer trabajo y se construye por décadas, con base en el esfuerzo del afiliado y de los resultados que las Administradoras de Fondos de Pensiones generan para él.

Sin embargo, estos sistemas de pensiones de reparto o de beneficios definidos enfrentan presiones por fenómenos sociales que pueden amenazar su sostenibilidad financiera, tales como el envejecimiento poblacional, causado por la reducción de la tasa de natalidad y el aumento de las expectativas de vida; así como la estrechez fiscal y de la capacidad de endeudamiento de los países.

Reconocieron que el eje central de la seguridad social es proteger al ser humano en la jubilación, su etapa de mayor vulnerabilidad. “Contradicen dicha función aquellas políticas públicas o mecanismos que privan o limitan el derecho de tener una pensión a sus ciudadanos, desprotegiéndolos durante la vejez; ya que éstos quedan expuestos a riesgos como el de longevidad, invalidez y sobrevivencia”, manifiesta el documento.

Por otro lado, enumeraron ocho compromisos con las mejores prácticas organizacionales y entre las partes involucradas, con el fin de generar valor, eficiencia y sostenibilidad al sistema en los siguientes ejes:

  1. a) Promover la mayor acumulación de recursos en las cuentas de los trabajadores, a través del ahorro voluntario.
  2. b) Promover la eficiencia en la gestión de recursos y la aplicación de estrategias de inversión para incrementar el ahorro de cada afiliado y de esa manera puedan obtener mejores pensiones.
  3. c) Promover el desarrollo de políticas que posibiliten la ampliación de la cobertura previsional, tomando en cuenta el reto que impone a los sistemas de pensiones la alta informalidad, así como también nuevos esquemas de trabajo con mayor flexibilidad para los llamados millenials.
  4. d) Reconocer las características de la carrera laboral de las mujeres para garantizar una plena equidad.
  5. e) Dar prioridad a la educación financiera y previsional, con la finalidad que ésta permita al afiliado contar con las competencias necesarias para la toma de decisiones
  6. f) Poner en marcha la optimización de procesos para generar mayor eficiencia en beneficio de los afiliados y de la inclusión pensionaria.
  7. g) Fomentar la inversión en proyectos que incrementen el bienestar económico y ahorro nacional de los países
  8. h) Impulsar la creación de un marco jurídico y regulatorio estable, donde se respete la certidumbre y el desarrollo de los sistemas de pensiones y se preserven los derechos y beneficios adquiridos por los afiliados.